La charla-coloquio que hicimos en el Centro Penitenciario de Córdoba, en el programa del Aula de la Naturaleza, tuvo un extraordinario interés por parte de los internos, quienes participaron de forma muy activa en el coloquio que tuvo lugar al final de la exposición.

La crisis económica mundial que vivimos es de una extraordinaria complejidad. Han sido varias crisis que han confluido en un mismo tiempo, lo que está agravando sus consecuencias. La crisis financiera es un eje fundamental de esta crisis económica. La crisis financiera surge en USA, como consecuencia de los excesos financieros, de la especulación y de las corruptelas que han permitido la desregulación de los mercados financieros. Décadas en las que ha primado el pensamiento único, para el que el mercado se autoregula y ofrece soluciones, mientras que el Estado es el principal problema, y mientras menos intervenga mejor. El inicio fue los perjuicios de las denominadas "subprimes" o activos tóxicos que tenían gran parte de los bancos, y que eran hipotecas sin garantías.. La morosidad de los bancos se elevó hasta el punto de hacerlos insolventes, cayendo en septiembre del 2008 un gran banco americano como es el Lehrman Brothers.Estas prácticas financieras han originado quiebras bancarias no sólo en USA, sino en gran parte de las economías del mundo. Los Estados han tenido que intervenir con fondos públicos para salvar al sistema financiero y evitar una gran depresión de la economía mundial. Desde los grandes templos del capitalismo, se ha exigido a los Estados salvar al sistema financiero, pidiendo recursos y regulación financiera. Ha sido una convulsión del sistema financiero mundial que ha hecho más pobres a todos, especialmente a los que ya lo eran, y que no se han señalado culpables, nadie se ha hecho responsable. Eso sí, muchos se hicieron ricos con esas prácticas perversas.

Esta crisis financiera ha coincidido con una importante crisis alimentaria. Productos básicos como son los cereales, han sido sometidos a prácticas especulativas del capital, que ha desembocado en una subida importante de los precios de los alimentos en general. Esta crisis alimentaria también se ha debido a las sequías o inundaciones que se han tenido lugar en países productores o por la utilización de estos alimentos para la producción de biomasa. También se ha producido en estos últimos años una importante crisis energética. El precio del petróleo alcanzó cuotas históricas como consecuencia del aumento de la demanda en países emergentes. Esta subida que se contuvo después, originó importantes subidas del índice de precios al consumo, lo que provocó un importante empobrecimiento de las economías más debilitadas. También las catástrofes naturales han sido cuantiosas, en lo que podríamos llamar una crisis climática como consecuencia del cambio climático que estamos sufriendo. Por tanto, son muchas y diversas las vertientes de esta crisis económica mundial, por lo que las soluciones son también difíciles y complejas, y las consecuencias dramáticas para muchos, especialmente para los más débiles.

Antonio Hurtado Zurera
Senador Socialista
17 de julio de 2009