Presentacion del libro al borde del limite
Las recientes investigaciones e informes indican que el umbral de no retorno de los cambios provocados por el calentamiento global se ha cruzado ya en el Polo Norte y en los glaciares tropicales, al menos.
El crecimiento de las emisiones actuales no deja demasiada capacidad de respuesta, los gases, presentes en la atmósfera, van a seguir empujando hacia arriba los termómetros y consecuencias asociadas, aún en el caso de que las emisiones fueran cortadas totalmente en este momento.
Los vectores de retroalimentación, como la reducción de los sumideros marinos y terrestres, la desaparición del albedo en el Polo Norte, las emisiones de metano y CO liberadas por el deshielo del permafrost, el incremento de las emisiones del suelo y las liberadas por los incendios, no dejan mucho margen de tiempo para la intervención.
El tiempo de respuesta máximo esta cifrado en diez años por los más optimistas, pero la inercia del actual modelo de transporte, producción, consumo, cultivo y generación de energía no parece que vaya a permitir actuar a tiempo.
Desde 2007 el calentamiento global está en las agendas de todos los encuentros internacionales, pero las propuestas publicitadas aún insuficientes, pasan a un tercer plano en las contiendas electorales como las que se están desarrollando en Andalucía, España y Estados Unidos.
Más lejos, de los objetivos propuestos, están los proyectos en marcha, de incremento de las centrales térmicas de carbón en Estados Unidos, Gran Bretaña o China, los planes en marcha de construcción de infraestructuras de transporte aéreo y terrestre: aeropuertos, autovías, autopistas, y trenes de alta velocidad.
El estimulo a la movilidad y turismo a lugares lejanos, el incremento de la extensión de las ciudades y la construcción de viviendas, desligada de las necesidades demográficas, y, vinculadas a la especulación. Nada de esto ayuda a que emerja la esperanza.
A los países empobrecidos, le hemos marcado un objetivo que no podrán alcanzar nunca, porque ni siquiera es posible manternerlo sólo para los países enriquecidos. Y son los países empobrecidos, los que, una vez más, van a sufrir con más intensidad las consecuencias de un modelo de desarrollo, del que ni tan siquiera han disfrutado de sus ventajas, ni probablemente disfrutarán jamás.
Esta situación pone de manifiesto la gran mentira del modelo desarrollista, seguido por la práctica totalidad de los países, un modelo incapaz de dotar de recursos a la totalidad de la población mundial con estándares similares a los que disfrutan los habitantes de los países ricos, que muestran como modelo triunfante.
La respuesta con modelos autoritarios para la gestión de la crisis que está en marcha es más que posible. Es por tanto necesaria la puesta en pie de un formidable movimiento de miles de millones de personas que, democráticamente, reconduzcan el proceso hacia modelos que minimicen las consecuencias de esta crisis y sean capaces de construir modelos, más justos y sostenibles, de gestión de los recursos. Las tecnologías están disponibles, sólo faltan las decisiones
La ONU acaba de cifrar entre 15 y 20 billones, de los nuestros, de dólares las inversiones necesarias en los próximas dos décadas para torcer la actual tendencia.
Queda muy poco tiempo para la respuesta por más que la esperanza sea un recurso renovable.
Esta es la sintesís y conclusión de la presentación que recoge parte de los trabajos del libro " Calentamiento Global, al borde del límite" editado recientemente por el Instituto de Estudios Transnacionales de Córdoba.
Los internos del Centro Penitenciario de Córdoba se mostraron muy atentos y sorprendidos por los cambios que se están produciendo y la rapidez de los mismos, preocupandose por situaciones concretas como la calor en Andalucía o el resultado posible de los efectos del calentamiento global en las playas y poblaciones costeras.
Al terminar la intervención se mostraron muy amables y agradecidos por la intervención y por el regalo del libro para que pudieran profundizar.
Vieron como inconveniente el no poder seguir las noticias con mayor profundidad por Internet.
Un tarde con calor, pero esta vez del que se agradece, del humano.
Un saludo para todos ellos y para las personas como Bartolomé Olivares, Victorio Dominguez y todas aquellas que hacen viable el Aula de la Naturaleza en el Centro Penitenciario.
Jose Larios Marton
Especialista en temas de Ecologia
Autor del libro al borde del limite
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