El huerto ecológico de la prisión provincial cumple diez años de actividad, una iniciativa por la que han pasado unos 200 internos y que va ser trasladada a otros centros penitenciarios.

(Artículo publicado en www.diariocordoba.com, pincha aquí para ver el reportaje)

Gallinas, gansos y pavos reales se crían en la cárcel cordobesa entre parcelas dedicadas al cultivo de frutas y verduras y a vivero de plantas ornamentales encajados entre los muros de hormigón y las alambradas de espino. Lo que empezó con 500 metros cuadrados cuadruplica ya la superficie de este "proyecto cada vez más consolidado en el que hemos conseguido la implicación de la dirección y que se garantice su funcionamiento", según explicaba Bartolomé Olivares, coordinador de la asociación ecologista Guadalquivir.

Para conocer la marcha de este huerto sobre el terreno se desplazaron hasta Alcolea la consejera de Agricultura, Clara Aguilera, y el subdelegado del Gobierno, Jesús María Ruiz. La primera destacó que su departamento colabora desde el año 2006 y anunció un protocolo entre Instituciones Penitenciarias, la Junta y los ecologistas "para apoyar esta iniciativa" que será trasladada a otras cárceles. 18.000 euros serán destinados a este huerto.

La recién nombrada directora de la prisión, Yolanda González, agradeció esta visita que suponía su debut en un acto público y recordó que "siempre hemos apostado por este tipo de proyectos, porque forma parte de los valores que queremos inculcar". Hasta hace 48 horas, González ocupaba el cargo de subdirectora de Tratamiento.

El huerto "es un medio para que los internos aprendan y valoren la agricultura ecológica y para que tengan un contacto con la vida", dijo Jesús María Ruiz, para añadir que este trabajo "también es una forma de reinserción".

"Doy las gracias por la oportunidad de una actividad al aire libre y de aprender algo nuevo". El joven malagueño José Luis Jiménez cumple su segunda condena en el módulo 2 de la cárcel y afirmaba que "el huerto me aporta tranquilidad", aunque no ha pensado en dedicarse a la agricultura una vez que salga de prisión.

Este recluso ha sido uno de los dos centenares que "han podido aplicar los conocimientos adquiridos durante los cursos de formación en el huerto ecológico, que ha servido también para crear un espacio de colaboración e intercambio entre internos, docentes, educadores, colectivos sociales e instituciones para la formación en valores y la adquisición de habilidades para la mejora de ecosistemas o plantación de árboles", según señala la Junta de Andalucía en un comunicado. Lo que se espera es que este huerto se traduzca en una oportunidad para la reinserción.