“Han sido solamente dos meses los transcurridos desde el inicio del curso...” Parecería que con esta frase quisiese adelantar que no ha transcurrido el suficiente tiempo para valorar con estricto conocimiento de causa. Pero lo que quiero reflejar es todo lo contrario, así que comienzo de nuevo:

Puede que hayan sido sólo dos meses los transcurridos desde el inicio del curso. Pero han sido tantas las enseñanzas que los alumnos y sus realidades me han aportado, que los llamaría meses-luz.

Nunca creí que en un espacio tan corto de tiempo pudieran desvelarse tantas realidades, y como aquella vieja sentencia de que “Nadie es mejor que nadie”, toma aquí más sentido que en ningún otro sitio.

En lo estrictamente académico podría calificar los logros como muy buenos, pues las lecciones impartidas hasta el momento han sido asimiladas en un grado más que satisfactorio. Pero a mi entender, lo más destacable es el continuo interés mostrado por los alumnos. No sólo por los temas de huertos o viveros, sino por todo aquello en mayor o menor grado relacionado.

No deja de ser sorprendente la capacidad que los alumnos muestran para hilar temas, relacionar los conceptos manejados y extrapolarlos a niveles y discusiones bastante más complejas.
Los alumnos me han demostrado que una escalera de análisis de relaciones no es sólo exclusiva de cultivados estamentos sociales, selectos ámbitos universitarios o élites intelectuales. Por ejemplo la que se establece en numerosas ocasiones:

HUERTA ⇒ BIODIVERSIDAD ⇒ DETERIORO MEDIOAMBIENTAL ⇒ JUSTICIA SOCIAL ⇒ POLÍTICA ⇒ MEDIDAS CORRECTORAS

Esos procesos de identificación, argumentación y discusión ocurren a diario en las clases, en el huerto, y en las charlas del Aula de la Naturaleza.
 

Creo que es de justicia hacer mención a la labor desarrollada por el Proyecto CEPEL en esta tarea, pues es el mayor culpable de crear, o mejor dicho, despertar una conciencia crítica que invita a la reflexión y al debate abierto, en el que siempre se manejan conceptos relacionados con el desarrollo humano y la justicia social y medioambiental.
Otro gran logro, personalmente con más valor que el académico, es la gran conciencia de grupo que se ha creado en el curso. Si bien este es un módulo psicológicamente muy duro (como es llamado dentro de la prisión), con el
trabajo diario he visto crecer el sentir colectivo de comunidad dentro de los alumnos, expresándose este sentimiento en el compañerismo, la ayuda y confianza mostrada en todo momento.

Únicamente me queda resaltar lo gratificante que resulta verse inmerso en este proceso de aprendizaje y compañerismo, tan improbable desde el punto de vista del que sólo ve muros y espinos, pero del que nos separa solo un fino hilo de suerte u oportunidades en la vida. Mañana, con un simple soplo de aire este hilo puede romperse.

Invito a todos a conocer este espacio confinado, tan ruin y mezquino como el mundo que existe de muros hacia afuera.

Paco Morenas
Monitor Curso Horticultura 2006-2008