Opinion del Monitor del Curso de Viveros 2008
Informe del curso de viverista impartido en el centro penitenciario de Córdoba de 29 de Abril a 22 de diciembre de 2008
Durante el año 2008 se ha impartido un curso de producción viverista a varios internos del módulo 3 del centro penitenciario de Córdoba. En él, los alumnos han tenido la oportunidad de aprender las diferentes técnicas de reproducción de material vegetal, así como de mantenimiento de materiales, instalaciones, herramientas, etc. Además de la carga teórica del curso, donde han aprendido nociones de botánica, fisiología vegetal, edafología, medio ambiente,… los alumnos han realizado un sinfín de ejercicios prácticos, tanto en grupo como de manera individual, lo que les ha permitido experimentar aquellas técnicas que habían aprendido de manera teórica, reforzando su aprendizaje con sus propios aciertos… y errores.
Al transcurrir parte del curso durante los meses tórridos del verano cordobés, han debido hacer frente a situaciones climáticas de estrés para el material vegetal del vivero, lo que también ha supuesto un reto que les ha hecho poner en práctica técnicas de protección de las plantas y planes de reproducción de otras especies más resistentes a esas condiciones adversas.
Además de la reproducción vegetativa de plantas, han podido realizar reproducción por semillas, por acodo, etc. y han realizado diseños de plantaciones adaptados a la época del año en que se realizaban, por lo que las enseñanzas recibidas les dan amplios conocimientos con posibilidad de aplicación en el futuro.
En lo que respecta a la parte formadora, como primera experiencia de profesor en un entorno penitenciario, al principio me tuve que habituar a la diferencia de conocimientos que tenían los alumnos, pues había alumnos con experiencia laboral en labores agrícolas, otros con formación universitaria,… Una vez conseguido un nivel de atención de todos los alumnos para profundizar en distintas materias y para crear ambiente de debate y de curiosidad en la clase, fueron adquiriendo confianza para expresar sus dudas y desconocimientos, lo que enriqueció la formación y el conocimiento mutuo.
En cuanto a las prácticas en vivero, también costó que empezaran a tomar responsabilidades, salvo unos pocos, lo que exigía un esfuerzo extra para organizarles y, sobre todo, para que se concentraran en el trabajo y no se distrajeran. Una vez pasada la fase de adaptación al entorno, el grupo comenzó a prestar más atención a los trabajos, tanto rutinarios (limpieza, manejo de herramientas y material, siembras,…), como a los experimentos que proponía.
La existencia del “Aula de la Naturaleza” una vez por semana me permitió apoyar con documentales y charlas la formación del curso. Además, al venir otros conferenciantes con otros puntos de vista, los alumnos se veían obligados a cuestionarse sus ideas y eso facilitaba que expresaran sus pensamientos sobre ecología, cambio climático, el impacto de sus actividades diarias y la política a distintos niveles.
El monitor del curso de viverista del centro penitenciario de Córdoba
Eduardo fernández poyatos
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