Es la actividad con más tradición de todas ya que viene desarrollándose desde el año 1992. Un día a la semana se sale con un grupo de 15 personas (hombres y mujeres) para limpiar los lugares de la Sierra y otras zonas de la ciudad frecuentadas por campistas, que en tan mal estado quedan después de ser usadas por esta nueva especie de "ciudadano contaminador/destructor" y a pesar de ser limpiadas por nosotros habitualmente, siempre nos las volvemos a encontrar sucias y cada día un poco más destruidas.